Las posturas de extensión hacia atrás
Las posturas de extensión hacia atrás
Las actividades que realizamos en el día nos llevan a inclinarnos muchas veces hacia adelante. Por lo cual, se acumulan toxinas ya que el flujo sanguíneo es deficiente en las zonas que movilizamos poco.Las asanas de extensión hacia atrás, a la altura de los discos intervertebrales, provocan una afluencia de sangre oxigenada. Las toxinas se expulsan, los músculos se estimulan (incluidos los abdominales) y los nervios se revitalizan.Influyen sobre el sistema nervioso simpático y parasimpático, cuyo equilibrio es tan importante para la actividad armoniosa de las funciones orgánicas.Previenen y combaten la esclerosis de las vértebras lumbares.Actúan sobre las glándulas endocrinas.
La postura de la cobra – Bhujangasana
Tenderse boca abajo con la frente en el suelo, colocar las manos debajo de los hombros, con los codos elevados y contra el cuerpo.Las piernas están apretadas entre si, relajadas y los pies extendidos.Cuerpo relajado.Elevar primero la cabeza, después los hombros, el pecho y resto del tronco hasta llegar al ombligo, el cual debe permanecer en el suelo.Lentamente, vértebra a vértebra, se arquean una tras la otra de forma continua para evitar cualquier tirón. Los codos se mantienen flexionados durante el ejercicio.Regresar despacio desde el pecho hasta quedar horizontal completamente en el piso.Los brazos estabilizan el cuerpo, mientras los músculos de la espalda hacen la fuerza para elevarse. Estirar la cabeza hacia arriba y la nuca hacia atrás para evitar esconder la cabeza entre los hombros. Las piernas deben permanecer en el piso.RespiraciónInspirar cuando el cuerpo asciende.Respirar profundamente durante el mantenimiento de la postura. Espirar cuando se regresa al posición tendida.Fijar la atención en los movimientos de la columna vertebral durante la fase dinámica.En la fase de mantenimiento, concentrarse en la región lumbar y en la de los riñones.Puede que se sienta calor en dicha zona.Comenzar de tres a cinco repeticiones y en sucesivas lecciones, luego con la práctica reducir las repeticiones y aumentar el mantenimiento en la postura..Efectos: actúa poderosamente sobre las glándulas suprarrenales y la glándula tiroides. Fortalece la musculatura dorsal y abdominal; masajea los órganos de la digestión, por ende, es beneficiosa para los trastornos digestivos y para quienes sufren de gases después de las comidas.Corrige los desplazamientos vertebrales; la columna vertebral se flexibiliza. El aflujo sanguíneo a la altura de la médula espinal expulsa las toxinas con gran influencia sobre los nervios y los ganglios situados a lo largo de la columna vertebral.Se recomienda en casos de trastornos del útero y de los ovarios.Finalmente, durante el mantenimiento de la postura, una importante cantidad de sangre es expulsada de los riñones. Afluye en gran proporción en cuanto el cuerpo vuelve a la posición relajada y previene la formación de cálculos renales.Contraindicaciones: esta asana debe evitarse durante la menstruación.Quienes sufran de hernia discal o abdominal deben abstenerse. Por su acción sobre la glándula tiroides este ejercicio no conviene en caso de hipertensión arterial.Advertencia: Bhujangasana puede ser efectuada por las personas que sufren lordosis (importante arqueamiento de las vértebras lumbares).Los pies se colocarán entonces con los dedos vueltos hacia el exterior, para contraer los músculos glúteos. Esto atenúa loa convexidad de la columna vertebral a la altura de los riñones.La postura del cisne (swandasana)Similar a la anterior con las manos en el suelo a la altura de los hombros. Al extender elevar hasta el vientre de tal forma que los brazos sostengan la espalda.Bajar ligeramente el tronco; girar luego sobre las rodillas sin modificar la posición inicial de las manos.Empujar el cuerpo hacia atrás para sentarse sobre los talones. En ese instante, los muslos se apoyan contra el abdomen y la frente se coloca en el suelo. Los brazos están extendidos hacia delante.Después de conservar unos instantes, empujar el cuerpo hacia adelante, apoyarse en las manos y regresar a la posición de salida efectuando un movimiento paralelo al suelo.Respiración : Vaciar a fondo los pulmones.Inspirar al levantar la cabeza, los hombros y el pecho.Retener la respiración durante la fase de mantenimiento.Sentarse sobre los talones, espirando. Volver a la posición inicial, inspirando.Observaciones: al revés que en la asana de la cobra, los brazos se mantienen tensos.La región del abdomen se levanta por completo del suelo.Las manos deben permanecer en la misma posición inicial al finalizar el movimiento.Duración: efectuar el vaivén tres veces.Efectos: este asana acentúa los efectos fortalecedores sobre la columna vertebral y la región de los riñones de la posición de la cobra. Estimula la glándula tiroides.En la segunda fase de la postura, los órganos abdominales reciben masaje por la presión de los muslos.Se desbloquean las articulaciones de las caderas.Contraindicación: evítese en caso de hipertiroidismo.
El Gran Libro del Yoga de Michel LeRoySalud perfecta.Despertar interior.
0 comentarios:
Publicar un comentario